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¿Con esa derecha, para qué izquierda?

La fijación de un precio en la economía es exactamente lo que hizo el gobierno alemán de fines de los 1930's. La variante de socialismo alemán no confisca la propiedad de jure, su Führer consideraba eso una imbecilidad, basta con mantener de facto, mediante planes nacionales, regulaciones, controles de precio, trámites y fiscalización eficiente, al ciudadano en orden. En Ecuador, se discuten dos variantes de ley para fijar el spread (diferencial entre la tasa de interés pasiva y la activa), eliminar comisiones (costos adicionales de ejecutar préstamos), asignar los créditos por sectores, y para colmo en su forma inicial el proyecto de ley inicial le daba ese rol al inútil (ya en dolarización y afortunadamente) Banco Central del Ecuador. Lo irónico es que el proyecto está auspiciado por el diputado León Febres Cordero, poderoso líder del Partido Social Cristiano, que si bien tiene un 25% del Congreso Nacional y 1/3 de los gobiernos locales del país, es ampliamente denunciado por ser la "derecha" y de representar los intereses de "los ricos". Ya se quisiera uno eso. Además, la tasa de interés en el Ecuador ya tiene un techo, lo cual hizo que aparecieran dichas comisiones (cobros adicionales a quien solicita un préstamo) precisamente. Pero ahora, bajo el fantástico nombre de Ley para la Rehabilitación de la Producción, se pretende forzar la tasa de interés hacia la baja. Si un partido que de boca para afuera (aunque ejemplos históricos abunden de lo contrario) se identifica con la economía de mercado no entiende que la temperatura no está en el termómetro, ¿qué esperar de los demás? Pero los propios banqueros, en el mejor espíritu keynesiano siguen llamando al interés el precio del dinero, y no el precio del ahorro. La diferencia es monumental. En vez de liberalizar la tasa de interés y de esa forma desalentar menos el ingreso de bancos internacionales (Compárese tres economías dolarizadas: Panamá, con 80 bancos internacionales domiciliados en su territorio, El Salvador con docenas de ellos, y Ecuador con apenas dos y sólo uno haciendo banca de primer piso), se pretende arreglar la temperatura presionando el mercurio en el termómetro. El interés en el Ecuador no es de los más altos en Latinoamérica, y cualquier intervención de este tipo es simplemente una intromisión ilegítima (sin ningún derecho) en el contrato entre dos partes, el que presta y el que recibe el dinero ahorrado por otros. Es decir, una violación a los derechos de propiedad, en forma de contratos. Y sin olvidarnos de que dichos proyectos de ley (el otro es de la Izquierda Democrática, partido abierta y declaradamente socialdemócrata, del que sí se esperaría algo así) simplemente son parches a intervenciones y fijaciones de precio anteriores en el mercado financiero. Pregunto: ¿Con esa derecha, para qué izquierda?

El diputado Alfonso Harb (PSC), dijo que aceptarían bajar en el proyecto, del 75% al 70% el monto total de los depósitos que la banca estaría obligada a prestar a los llamados sectores productivos. Pero eso sí, insistió en que la tasa máxima convencional tiene que ser del 3,5% sobre la tasa activa.
Fijar el precio del dinero, según la Asociación de Bancos Privados, atenta contra la economía de libre mercado, que practica el Ecuador. El proyecto, de pasar, también pondría en riesgo el TLC que el país negocia con los EEUU.

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