Otras historias de Starbucks, la multinacional justiciera
Me comenta mi amigo Manuel Lora que, al parecer, el caso de Starbucks vs, Xingbake no es algo ocasional. La gigantesca corporación norteamericana se dedica a demandar, no ya a cadenas de dimensiones considerables, sino también a pequeños comercios, como por ejemplo el de Sam Buck, una pequeña empresaria que cometió el delito de llamar a su negocio Sambucks. !Qué cosas! Y es que en Astoria, una pequeña ciudad de 10.000 habitantes en Oregon (US), al parecer, podrían surgir confusiones. La justicia conminó a Sam a quitar su propio apellido de cualquier zona de su comercio. Otra víctima de los justicieros Starbucks fue Haidabucks, en 2003. Esta vez en Canada. No hay dos sin tres, y la cervecería Starbock fue la siguiente diana de estos acérrimos defensores de la propiedad intelectual. Consiguieron que se limitara a vender su producto en un único condado de Texas. Tenga cuidado con su negocio, y no se le ocurra terminarlo en buck o similares, o en algo que en su idioma vernáculo suene parecido. Ya sabe de qué parte estará la (in)justicia.
Buck is actually her maiden name. When she married in 1993 she became Sam Lundberg but she used her maiden name for the shop because around Astoria, she says, everyone knows her by that name.
"When I bought the coffee shop, there were no Starbucks within 100 miles," she said.
You can guess what came next. When Starbucks discovered she was using the name Sambucks, they sent her a letter and told her to stop.
Sam had been using her married name Lundberg for seven years until she opened the coffee shop and chose the "Bucks." In this case, Starbucks didn't go the usual lawyer bully route. They first offered Sam Bucks $500 to change the name of her store. She refused. And her logo is similar to the Starbucks green image. Coincidence? A court said no and ruled against Sam.
Más información aquí.