El vicepresidente del gobierno brasileño acusado de corrupción
Lo llevan en la sangre. Los políticos son corruptos por naturaleza y no es de extrañar. Estamos hablando de personas que, como poco, se creen capacitados para dirigir la vida de millones de personas y, como menos poco, incluso legitimados. Son visionarios y ungidos; el poder les encanta y desde Lord Acton ya sabemos qué sucede con la acumulación del mismo.
No digamos nada si esos políticos son los representantes de la oprimida clase trabajadora y se creen llamados a resolver todos los problemas de Brasil. El coctel entre arrogancia, poder e inutilidad sólo puede desembocar en múltiples corruptelas.
Un nuevo presunto escándalo de corrupción podría salpicar ahora al vicepresidente de la República y también ministro de Defensa, el empresario José Alencar. Según dichas informaciones, el Partido de los Trabajadores (PT) entregó un millón de reales (unos 400.000 euros), no contabilizados y en dinero en efectivo, a la empresa Coteminas, la mayor de Brasil en el sector textil, propiedad de Alencar.
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Comentarios
Verdaderamene, bien podían atender a aquellas palabras de su himno, no sé si bien olvidado o peor entendido:
"Ni en Dioses reyes ni tribunos, está el supremo salvador, nosotros mismos realicemos, el esfuerzo redentor"
A ver si nos enteramos que la salvación es una cuestión personal. La verdadera revolución se tiene que hacer dentro de uno mismo.
Publicado por: Jerónimo de Pasamonte | 6 de Diciembre 2005 a las 02:08 PM